Muchos dicen que los robots no tienen alma, o que nosotros no somos nada de máquina, y la verdad creo que la ciencia aplicada a la filosofía tiene mucho que decir.
Podríamos ver todo de manera vitalista, pero no nos llevará a nada. También podríamos creer que todo es determinista, y avanzaremos, pero llegaremos a un punto donde las cosas dejan de funcionar como esperábamos.
Actualmente la ciencia está funcionando cada vez más en torno a lo probabilista, y muchos creen de verdad que la naturaleza funciona bajo la ley de los grandes números. Por ejemplo mira modelos de netlogo de hormigas o de luciérnagas, y verás cómo podemos simular el comportamiento de estos seres de manera probabilista controlando sólo el comportamiento de un animal y replicándolo. La neurociencia computacional también hace lo mismo, y usa modelos probabilistas, de hecho se modela "la probabilidad de ante tal estímulo, esta neurona lanza el spike o no", porque no es exacto. Lo mismo en la física cuántica, en que todo es probabilístico. Y la inteligencia artificial hace lo mismo, usa modelos probabilistas.
Ahí hay espacio para ambas teorías, la vitalista y el mecanicismo, y es el gran problema sobre la naturaleza, creemos que podemos tener el control, pero en realidad podremos tener el control de un "cierto porcentaje de las cosas", y deja el espacio a decir "¿Y entonces quién decide?", porque creemos, y estamos hechos para creer que las cosas son porque algo las causó, pero de pronto la naturaleza nos lanza un evento que es contra la causa; entonces creemos que no existe causa-efecto y que hay algo más que decide, porque creemos falsamente que la causa-efecto no se puede romper, y si no es la naturaleza, es "algo maś"; pero ni todo es al azar ni todo es causa-efecto, sino es la ley de los grandes números, y cómo ésta funciona. Al final quizás la naturaleza no es tan exacta como creíamos, y eso es porque no hay nadie a cargo, simplemente es una mescolanza de elementos cada uno funcionando por su propia cuenta, que entre todos forman lo que se llama propiedades emergentes, que es lo que vemos realmente.
Einstein se oponía a esto, y dijo (como mencioné en un post anterior), que "Dios no juega a los dados" (como me referí en aquel post, él no creía en dios, sino en el "dios naturaleza"), y cómo la naturaleza debía seguir planteamientos exactos y determinados.
En cambio los científicos de ahora, te dirán: "Pero funciona", mientras algunos aún creen 'esperanzados' que algún día llegaremos a aquellas leyes deterministas, y podremos encontrar la solución a todo. ¿Llegaremos a ello, a la solución de todas las cosas? No lo sé, pero eso es lo que mantiene viva la esperanza, y por lo tanto, tal como lo mencioné en el artículo anterior de la economía, debemos dejar aquella esperanza; o tal vez esperar simplemente a tener un modelo de la naturaleza como ella decida que sea.
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