jueves, 31 de julio de 2014

Una utopía real

¿Dónde están las oportunidades?
Todos dicen que una sociedad mejor es donde se le den las mismas oportunidades a todas las personas; lo han dicho prácticamente todos los candidatos y gran parte de los políticos.
Pero ¿Dónde están las oportunidades? El problema es que no se ven, son invisibles en una sociedad. Lo único que somos capaces de ver son el efecto positivo de la oportunidad, y creemos falsamente que con eso estamos viendo las oportunidades; pero cuando una oportunidad tuvo un efecto "negativo" (no se aprovechó) no somos capaces de verlo, ya que creemos que no existe. O al menos eso creen muchos.
Unos se ciegan a la posibilidad de aquel efecto negativo, y creen ingenuamente que para tener la ansiada sociedad de oportunidades iguales, se deben "ver" estas oportunidades, y por lo tanto no ven aquel potencial "efecto  negativo" de una oportunidad, que es que la persona la tuvo y no la aprovechó.
Otros, en cambio, se ciegan a ver la oportunidad, porque están conscientes de aquel efecto de no aprovechamiento, se ciegan a ver las oportunidades, porque la única forma de ver las oportunidades en una sociedad es viendo su aprovechamiento; si no se aprovechó no sabremos si hubo o no hubo oportunidad.
El problema esta ahí. Y el siguiente problema es que las personas, y la sociedad en general, vemos la justicia en base a comparaciones. Así es cómo las sociedades más injustas hay más violencia, y las sociedades menos injustas son más pacíficas. Pero aquí estoy tomando otro significado de "justicia", uno más relativo. En una sociedad de pobres, no habrá gran violencia a menos que hayan ricos, y en una sociedad de ricos no habrán grandes manifestaciones a menos que existan personas con menos. A ese tipo de "justicia" me refiero, a uno relativo a la persona en su contexto particular.
Así es como lograr una sociedad pacífica, sin violencia, y con todos felices es difícil, ya que si por una parte tenemos una sociedad donde se "vean" las oportunidades, en la práctica resulta en una limitación a las libertades, ya que las personas viven por aquella "injusticia", las personas deseamos esa injusticia, deseamos ser mejores; es a lo que Nietzsche llama los "valores naturales" (concepto usado también por sociedades de extrema derecha).
Por el otro lado, si no se "ven" y asumimos las oportunidades, tenderemos a una indiferencia para con los demás, ya que asumiríamos que tienen las mismas oportunidades que nosotros, y eventualmente provocará segregación y violencia, manifestaciones, etc (como lo que está pasando en chile).
¿Cuál es la solución? Yo creo que la solución está en nunca llegar a un estado estable (refiriéndome a un "estado de las cosas", no a un estado como país). La solución es que creamos falsamente que podemos llegar a una utopía, pero que en realidad siempre existirán diferencias, y nunca aprenderemos a vivir con aquellas diferencias. La solución es no solución, porque para que exista un estado de las cosas fijo, inmóvil, tendríamos que quedarnos inmóviles cada uno de nosotros, y para lograr la felicidad, tan ansiada por todos los sistemas políticos, deben existir discusiones. Decir que existe un estado de las cosas fijo, una utopía real, es creer que podemos estar felices permanentemente, que existe una forma de quedarnos en un estado feliz sin discusiones u odio, cosa que en la práctica es absurdo e irreal. Debemos hacer notar las diferencias, debemos hacernos notar, cada uno a su forma, porque para que todos estemos de acuerdo deberíamos ser una sola persona. Debemos creer que es posible, porque te otra forma seremos permanentemente tristes y desdichados. Debemos creer que existe una utopía real, que existe una sociedad ideal, que existe la felicidad eterna, para luchar por ella, según la forma de cada uno. No estoy promoviendo que hayan manifestaciones de descontento, simplemente que nunca se deberían acabar, porque cuando se acaben, habrán muchos desdichados.

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