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domingo, 25 de diciembre de 2011

La importancia de la moral de las acciones

Leía una frase de harold camping (tema que ya abordé anteriormente) que dice "Me disculpo por que el mundo no se acabó". Y es que las religiones (tal como sale en éste artículo del blog de David Osorio) ven lo negativo, la imperfección de las cosas.
Las religiones convencen a través del fin del mundo. Dicen que el mundo se acabará pronto (incluso le dan fecha), pero ésto no es al azar:
Las religiones le dicen a la persona que el mundo se acabará, que el mundo es imperfecto, que de hecho, la persona es imperfecta; sin embargo eso se puede arreglar ¿Cómo? Simple, pues arrepintiéndose ¿Qué significa ésto? Que a través de una intención (arrepentirse) se puede cambiar el valor de una persona. Ésto es a lo que Kant llama "la moral de las intenciones".
Los ateos en cambio, siguen la llamada "moral de las acciones" definida por Sartre, junto a ésto Jean-Paul Sartre nos dice que "la existencia precede a la esencia". Ambas están conectadas, y significan que sólo a través de nuestras acciones se puede cambiar el valor de una persona y su significado como tal. Es decir que el significado de una persona (su esencia) viene dado por sus acciones, y no por sus intenciones. Cada persona tiene un valor como persona según sean sus acciones.
En la religión ésto es inverso, se le da un valor a la persona per se a la cuál se le dice: "Tu eres el hijo de dios",  "Dios fue hecho a tu imagen y semejanza", "Eres lo más alto que existe en la tierra". Y además se le dice que la persona "Es imperfecta", "Comete pecados", sin embargo que a través de intenciones (arrepentirse) puede llegar al "Reino de Dios" y de ésta forma ser perdonado.
La religión es para los débiles, las personas con baja autoestima. La religión está hecha para darle un significado a la vida de una persona. La religión es para los perdidos, los que no encuentran su "razón de ser", y la religión se las da; la religión les da su razón de existencia, y además les dice que sólo sus intenciones valen, y todo lo que hayan hecho puede deshacerse sólo con una intención.
La religión es una creación para esclavizar, para no permitir que la gente sea realmente buena, realmente santa, para tener a la gente ignorante, en su propia felicidad creada artificialmente a través de mentiras creadas para su propia satisfacción.

domingo, 9 de octubre de 2011

Sartre y la esperanza

Nunca entendí el cuento de pandora. Todos lo conocen, pero nadie nunca se ha preguntado con seriedad por qué la esperanza estaba al final, como que algo no cuadra.
No fue hasta que leí el libro "El anticristo" de Friederich Nietzsche que comprendí el verdadero significado. Luego busqué en Google y encontré un texto de Hesíodo en donde lo explica perfectamente; y es que los antiguos griegos creían que la esperanza era maligna, porque te cegaba de la realidad, te hacía ver una realidad errónea, una realidad utópica del mundo que era mentira; en resumidas cuentas, te engañaba.
Encontré genial ese punto de vista, y lo agregué a mis "puntos clave de mi filosofía".
Sin embargo no fue hasta que leí a Jean Paul Sartre y su espléndido libro "el existencialismo es un humanismo" (el cual es bastante corto, pero muy bueno) que lo asocié a una ética atea, como algo parte de un todo, un todo llamado "existencialismo".
Y es que Sartre toma la pérdida de la esperanza con tanta maestría que uno se inspira.
Bueno, veamos qué dice Sartre de la esperanza:
Primero, no se debe tener esperanza. Por qué, se preguntarán; pues porque la esperanza nos lleva al quietismo, a "esperar" acciones no hechas por nosotros, sino por "el entorno". El dice también que el no elegir también es una elección, y que por lo tanto también uno es responsable de aquella elección.
Como dice también que uno se define por sus acciones, y éstas definen la "bondad" de uno (en virtud de sus consecuencias), la esperanza debe ir siempre acompañada de acciones. Y no se debe confiar nunca en las probabilidades, sino que se debe confiar en las acciones de uno mismo.
De esta forma, Sartre dice que "hay que obrar sin esperanza", con lo cual no dice que no se deba pertenecer a ningún partido, ni ningún movimiento social, etc. Sino que hay que hacer las acciones sin ilusiones.
Personalmente opino que la esperanza sirve para mantener un pueblo en el quietismo, y así ser el que domina al pueblo. De esta manera los líderes no deberían tener esperanza. ¿Han visto que un líder diga "tengo esperanzas en que salga todo bien"? más bien, un buen líder diría "confío en lo que he hecho, confío en mis acciones, y confío en vuestras acciones".
Sartre se va en contra del comunismo ya que dice que no hay que tener esperanza en nadie más que en uno mismo, sin embargo yo diría que hay que confiar en hechos, y si uno, dados los hechos, sabe que el compañero obró bien, se debe confiar.  La diferencia es el tiempo, ya que se puede confiar en el pasado, mas no en el futuro, el cual depende sólo de nuestras acciones.