Desde tiempos memorables se ha separado culturalmente al hombre y a la mujer. Esto sea en sus acciones como en sus ideales y así su futuro.
A los hombres se les dice que son proactivos, que tienen naturaleza "trascendente e ilimitada", y que por lo tanto buscan un sentido y un destino fuera del hogar (razón por la cual se les dió el destino de tener profesiones y vida laboral fuera de la casa).
De las mujeres se ha dicho que son no-activas, que tienen naturaleza "inmanente", es decir que quieren estar donde están (razón por la cual se les dió el destino de cuidar a los niños y quedarse en la casa).
El problema es que, tal como acabo de mencionar, lo que se define es su destino, es decir que no se les está dando libertad, sino obligaciones. Y ya saben que demasiadas obligaciones quitan libertad y se transforman en esclavitud.
El mundo en las épocas más antiguas, "premiaba" al quehacer propio del hombre (o sea el mundo laboral), y "ocultaba" el quehacer propio de la mujer en aquella época (cuidar a los niños). Esto se ve en hechos como que a la mujer no se le dejaba salir de su hogar en la antigua atenas, o el hecho que el sacerdocio sea público y el ser monja sea oculto.
Aquí es donde viene lo actual:
El ser humano según los valores existencialistas y ateos, no debe usar una moral ajena que no sea propia y nacida de el mismo. Por esta razón se rechaza la moral religiosa (sea ésta cristiana, judía, islámica, hindú, budista, etc.).
Si bien los existencialistas dicen que el ser humano es el encargado de buscar su sentido a la vida, y los nihilistas dicen que el ser humano carece de sentido en su vida, ambos tienen algo en común, y eso rechazar las morales pre-establecidas.
La moral establecida más importante y que está presente en todos nosotros es la moral de la cultura. Como los ateos rechazamos las morales pre-establecidas, también rechazamos la moral cultural. Esto no significa que la rechacemos en cada uno de sus puntos (como se quiere hacer creer entre los creyentes), sino que se rechaza el hecho de "mirar" una moral ajena para construir la moral propia. La moral propia puede tener o no tener trazas de morales ajenas, pero esto no significa que se "acepten" las morales ajenas.
A lo que iba:
No existe una "forma" pre-establecida de mujer y hombre en el ámbito de sus destinos y culturas. No existe, como decía platón, una "idea original" de la cual derive lo existente, sino que de lo existente deriva una idea, es decir "la existencia precede a la escencia".
Lo erróneo:
Tal como el "modo del hombre" imperó sobre el "modo de la mujer", puede que tal vez, el "modo de la mujer" impere sobre el anterior. Pero ésto está erróneo.
Lo bueno:
Lo que se debe hacer es "Libertad" (mas no libertinaje). La clave eliminar las barreras entre lo "propio del hombre" y lo "propio de la mujer", y que sea "propio del ser humano" (con las restricciones de lo biológico).
La elección de la moral propia debe estar fijada en el placer a largo plazo como decían los epicúreos. De esta manera hay que eliminar todo rastro de esclavitud en sistemas de valores para cada sexo, y crear un sistema de valores personal e intransferible.
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